domingo, 15 de diciembre de 2019
Como un cisne
Recorriendo mi ciudad natal
transitaron mis pasos,
los mismos balcones
las mismas fachadas.
Evocaciones juveniles
adosadas en el barrio.
En la colonial casona
el tradicional aroma.
Magnolias floridas
en el antiguo patio.
Añejos los muebles,
señoriales, pomposos.
Las épocas, detenidas.
Acaricié con mi mirada
cada rincón, cada ángulo
y me sentí transportada
a mi juventud dorada.
©Estela Foderé
Derechos reservados
viernes, 21 de junio de 2019
Tristeza
No interrumpas mi silencio.
Déjame sola con mi alma,
que yo no quiero tu aprecio.
Ya no gimas como el viento,
penetrando por la hendija.
Retirate ya. Mi herida
está serena y dormida.
Márchate muy lejos pronto.
Quiero estar tranquila y sola.
Corre veloz al desierto.
Desvanece ya tu intento.
La noche cae callada,
y tibia está mi almohada.
Déjame soñar esta hora,
con una ilusión dorada.
Autor: Estela Foderé
jueves, 13 de junio de 2019
Niebla
La fría mañana arropada
en niebla serena y
blanca.
Caminé plácida y
pausada,
entre la bruma,
arrebujada.
Su encaje de húmeda
trama
besó mil veces mi cara.
Entre revuelo de gasas
calinas
caminé esta mañana.
Derechos reservados
jueves, 11 de abril de 2019
Expira el día
Aleteos
laten en el cielo calmo.
En
dulce silbo van las aves.
Buscan
refugio en el follaje
del
árbol amable y almo.
Con
sonrisa expira el día,
vistiendo
el éter de índigo.
Entre
trino y melodía,
se
lleva la luz consigo.
Vendrá
gloriosa la luna
en
su cuarto creciente.
Coronando
como ninguna,
la noche quedamente.
©Estela
Foderé
Derechos reservados
domingo, 24 de marzo de 2019
Ocre y oro
Podrán venir primaveras y veranos
y colmarme con sus matices ufanos.
Podrá mi jardín llenarse de flores,
esplenderme con sus verdores.
Mas hoy, brinco con champán.
Ha llegado mi otoño color azafrán.
El ocre y el oro, me envolverán.
©Estela Foderé
lunes, 18 de marzo de 2019
LLuvia de verano
Llega el olor de la lluvia
vaho a tierra mojada
a pasto recién cortado.
Es fragancia a frescura
que viaja en la brisa suave.
Los chorrillos de agua
Rebotan sobre las hojas
y estallan racimos de gotas:
se esparcen como diamantes
en una danza acompasada.
Su repique melodioso
se extiende en la tarde
que se viste de brillo gris.
Mansa lluvia de verano
acaríciame las manos.
©Estela Foderé