sábado, 18 de junio de 2011

No me olvides



Ya no me escribes como antes.
Poco sé de ti y estoy anhelante.                          
Ya no me llamas, el teléfono no suena,
se apagó tu voz amorosa lentamente. 

Este silencio mis días apena.
Mas quiero recordarte,
que yo no te olvido 
en ningún instante.

Tu imagen, tu sonrisa,
tus tibias caricias
el sonido de tu voz,
están prendidos en mi corazón.

No me relegues: es mi lamento.
Te amo mucho: es mi clamor.
Si ya olvidaste nuestra pasión
permanece en el quieto silencio.

No quiero saberlo, escucharte no quiero.
Pero…no olvides cuán sincero fue
el amor entero que te prodigué.
©Estela Foderé ®
Todos los derechos reservados

sábado, 4 de junio de 2011

Brotaron versos



Y brotaron los versos
como burbujas danzando
en busca de besos
del ser tan amado.

Guardados en el recuerdo
en el alma se dibujaron
con la pluma de la vida
tiernamente los abrazos.

Y brotaron los versos
bellamente iluminados,
por anhelos tan deseados
de un amor nunca agotado.

La alegría de una caricia,
el dolor de la desidia,
la esperanza y la dicha,
todo sentir conjugado.

Y el impulso del poeta
al alba se despierta,
con el corazón enredado
de sentimientos agazapados.
©Estela Foderé ®
Todos los derechos reservados

Anhelando tiempos idos


Cuando los recuerdos invaden
nuestra mente se va de viaje,
asaltan primaveras,  soles
gozos guardadas en bagaje.

Recordar a veces es dolor:
aquel bello y espléndido  amor
nos abraza desde el olvido
como un cántico sin sonido.

Anhelando tiempos  vividos
es recreo dulce y es huida.
Desandando largos caminos
transitados en nuestra  vida,

es fugarse del hoy presente,
refugiarse en evocaciones.
 Es posible porque expectante
tememos el futuro en cierne.

©Estela Foderé ®
Todos los derechos reservados