jueves, 24 de marzo de 2016

¿Tendré otro verano?


Pálida se va poniendo la tarde.
El sol, languideciendo lentamente.
Se va apagando este verano ardiente

La fronda, de su verdor no hace alarde
Hojas gualdas ya penden a manojos
En la tierra húmeda caen de hinojos.

Llegando viene el otoño silente.
Peregrina el ave a lugar lejano;
su gorjeo de pasión está ausente.
Despido el júbilo de otro verano.

¿Cuántos más viviré probablemente?
Me pregunto, con el alma en la mano.
Asumo: la vida es una corriente,
y mi cuerpo va haciéndose liviano.

Soy una hoja caduca, es evidente.
Todo tiene su tiempo, es soberano.
Aun así, espero el próximo verano.

©Estela Foderé