Encubres
tu pensamiento
en
escondidos silencios
y
permaneces callada
tras un esbozo marchito
de
una sonrisa disfrazada.
Ausente,
sin palabras al viento,
las
razones que te oprimen
cavilas
en recogimiento
y en tu pecho gimen.
Suelta
tu voz y tus secretos,
déjalos
escapar de tus adentros.
Expídete
sin miramientos.
¡Libera
el amargo de tus sentimientos!
©Estela
Foderé®
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