martes, 13 de octubre de 2015

Desatando nudos




Desde mi amplia ventana contemplo
como el cielo lentamente oscurece.
Se esconden las nubes blancas 
en un revuelo de ondas rosadas.

Se asoman algunas estrellas pálidas 
como frágiles y tenues candiles.
Apenas se percibe en el silencio
la canción triste de un grillo escondido.

La soledad de la noche me atrapa
y se adueña aprisionando mi alma.
Reptando suavemente se desliza
y mi corazón palpitante contrista.

Cierro mis ojos, no quiero lágrimas.
Desato los nudos de mi garganta.
Me aferro con fuerza a los recuerdos
para escapar de esta noche solitaria.

Sueño con ser niña otra vez
En aquellas noches de magia.  
Corrían bichitos de luz esplendentes
que como un revoloteo de elfos 
danzaban  en el aire fulgurantes.

Sueño con ser niña otra vez…
Escuchar el murmullo incesante
de un arroyito lejano serpenteante.
Aquella agua serena me alcance
y en su transparencia me abrace.
                 
 ®Estela Foderé



viernes, 18 de septiembre de 2015

Muñeca de trapo


Muñeca de trapo me hacía mamá
Pelo de lana, siempre despeinada
Ojitos de botones siempre brillantes.
Sonrisa radiante bien dibujada.
Iba conmigo de aquí para allá
En el gran jardín, dos itinerantes.
Yo le cantaba, ella me miraba.
Le conversaba, ella escuchaba.
Inseparables, siempre rozagantes.
Le apretaba el brazo, nada decía. 
Todas las noches, conmigo dormía.
Eran momentos reconfortantes.
De tanto trajín, se descosía,
y el relleno de estopa perdía.
A pedir ayuda, muy tremulantes.
Con gran apuro, mamá la zurcía.
Muñeca de trapo, mi gran alegría.
©Estela Foderé
Derechos reservados


sábado, 5 de septiembre de 2015

Aylan, niño náufrago



El mar cesó su oleaje
para mecerte con dulzura,
la arena  hizo una cuna
bordada con blanca espuma.
Lloró el cielo, lloró la luna.
Al ver tanto desamparo,
tu cuerpecito inerte
cubrieron con estrellas.
Desde las nubes bajaron
tu madre y tu hermano
y con un ruedo de ángeles
te abrazaron con ternura.
Juntos volaron al cielo
en aras de la libertad, 
la que te negó la humanidad
con corazón de piedra,
y gime ahora tu tragedia
con sutil desvergüenza. 
©Estela Foderé
Derechos reservados

martes, 1 de septiembre de 2015

No es sombrío el invierno



Plácidas ramas desnudas
se yerguen hacia el cielo.
No hay cobijo para nidos
y no cantan los jilgueros.
El sol en bruma arrebujado
en las álgidas alboradas. 
Si no hay bruma aparece
y la escarcha resplandece. 
No es sombrío el invierno.
Cuelgan los carámbanos
en los árboles ateridos,
mas el ave no se intimida  
y brega en busca de comida.
Mira cómo esplende el acebo 
entre diamantes de hielo.
Serán más dulces las naranjas 
con unos grados bajo cero.
No es sombrío el invierno.
Es transcurso de espera
y  rebose la primavera.
©Estela Foderé
Derechos reservados

martes, 25 de agosto de 2015

Mi deseo para ti


Que en el camino de tu vida
te abrace el esplendor de un arcoiris.
Salpique tu esencia con su fulgor
y disipe el gris de tu mirada.

Autora: Estela Foderé

lunes, 24 de agosto de 2015

A mi hermana



Acúname con tu brazos
como cuando era pequeña,
abrígame en tu regazo
de algodón y de seda.

Yo guardaré tus suspiros
entre nubes de estrellas.
Acariciaré tus manos
suaves como perlas.

En mis brazos plenos de dulzura
 para ti haré un cálido nido.
Yo te cobijaré con ternura,
angelical hermana querida.
©Estela Foderé
Derechos reservados

jueves, 20 de agosto de 2015

Los sonidos perdidos




Van vagando mis pensamientos
al percibir más allá del silencio,
como alzan en vuelo los  fragmentos
de susurros de voces perdidas.

Llega hasta mí el eco lejano
de sonidos flotando en el aire. 
Cerrando mis ojos los siento
y se disipan luego en el olvido.

 Sólo son débiles destellos
de voces perdidas en el camino.
©Estela Foderé
Derechos reservados

domingo, 28 de junio de 2015

Noche de desvelos



Momentos en que los pensamientos
vuelan como hojarasca en el viento.
Nada es interesante, nada es oportuno,
serena y callada, sin infortunios,
se busca en pálida soledad
el calor de una plácida caricia…
Sin el fervor de un amante
que muerda mis labios fríos,
que intimide mi cuerpo
con manos anhelantes,
la vida se hace lánguida
y mis desvelos intensos.
Acabando se van los sueños
como hojarascas al viento

©Estela Foderé
Todos los derechos reservados

martes, 14 de abril de 2015

Seductor Cuetzalan - México

Bajan y suben callecitas angostas
caprichos natos de las alturas.
Entre sus sinuosos empedrados                    
arriba y abajo las casas se ocultan,
y asoma la verde fronda tupida. 
Sus contornos, la lluvia acaricia.  
Por los techos chorrillos se deslizan.
Brotan los turquesas, el brillo palpita,
en cada rincón la magia despierta. 
Los quetzales sus pinceles ocultan,
derramando el azul de sus plumas.
Envuelta en la espesa y suave bruma
una nativa camina lenta y se esfuma.
Fascinante y bello pueblo Cuetzalan
seduces mis sentidos en dulce afán.
©Estela Foderé
Todos los derechos reservados




miércoles, 8 de abril de 2015

Pueblo mágico: Cuetzalán, México


Subiendo la rústica cuesta
pies desnudos y ágiles, 
amplias faldas al viento,
van mujeres con su cargamento.
Espaldas encorvadas,
cabezas agachadas, 
la niebla las abraza.
No es que pese el bulto
el camino es largo y abrupto.
Muchas horas al telar
elaborando sarapes
con los colores del quetzal.
Y en el tianguis dominical
se hará honor al linaje,
ofreciendo entre gozos
los preciosos jorongos.
Mujeres de Cuetzalan,
manojo de tlalquequetzal,
guardan con mágica estirpe
culturas vivas de la humanidad.
Autora: ©Estela Foderé
Todos los derechos reservados


jueves, 2 de abril de 2015

Puerta cerrada

La puerta se ha cerrado
con llave y gran cerrojo.
No es asequible entrar,
ni en la mirilla hurgar.
No es posible llamar.
Telarañas en la aldaba,
de aquel antiguo portal.
El hermetismo es cabal.
Abruma el silencio total.
La puerta está cerrada.
No hay posible entrada.
Allí permanece guardada,
mi más preciado tesoro,
quien tanto amo y añoro.
Ruego a Dios la proteja,  
e ilumine con divina candileja.
Fue inútil mi fugaz viaje.
Vuelvo con mi equipaje
lleno de aroma de ámbar,
que de la puerta sellada,
en el aire, sagaz flotaba.
©Estela Foderé
Todos los derechos reservados