viernes, 18 de septiembre de 2015

Muñeca de trapo


Muñeca de trapo me hacía mamá
Pelo de lana, siempre despeinada
Ojitos de botones siempre brillantes.
Sonrisa radiante bien dibujada.
Iba conmigo de aquí para allá
En el gran jardín, dos itinerantes.
Yo le cantaba, ella me miraba.
Le conversaba, ella escuchaba.
Inseparables, siempre rozagantes.
Le apretaba el brazo, nada decía. 
Todas las noches, conmigo dormía.
Eran momentos reconfortantes.
De tanto trajín, se descosía,
y el relleno de estopa perdía.
A pedir ayuda, muy tremulantes.
Con gran apuro, mamá la zurcía.
Muñeca de trapo, mi gran alegría.
©Estela Foderé
Derechos reservados


sábado, 5 de septiembre de 2015

Aylan, niño náufrago



El mar cesó su oleaje
para mecerte con dulzura,
la arena  hizo una cuna
bordada con blanca espuma.
Lloró el cielo, lloró la luna.
Al ver tanto desamparo,
tu cuerpecito inerte
cubrieron con estrellas.
Desde las nubes bajaron
tu madre y tu hermano
y con un ruedo de ángeles
te abrazaron con ternura.
Juntos volaron al cielo
en aras de la libertad, 
la que te negó la humanidad
con corazón de piedra,
y gime ahora tu tragedia
con sutil desvergüenza. 
©Estela Foderé
Derechos reservados

martes, 1 de septiembre de 2015

No es sombrío el invierno



Plácidas ramas desnudas
se yerguen hacia el cielo.
No hay cobijo para nidos
y no cantan los jilgueros.
El sol en bruma arrebujado
en las álgidas alboradas. 
Si no hay bruma aparece
y la escarcha resplandece. 
No es sombrío el invierno.
Cuelgan los carámbanos
en los árboles ateridos,
mas el ave no se intimida  
y brega en busca de comida.
Mira cómo esplende el acebo 
entre diamantes de hielo.
Serán más dulces las naranjas 
con unos grados bajo cero.
No es sombrío el invierno.
Es transcurso de espera
y  rebose la primavera.
©Estela Foderé
Derechos reservados