domingo, 15 de diciembre de 2019

Como un cisne

Es triste verte bella avecilla, 
ya no se escucha tu graznar.
En el río te veo señera. 
Peregrinando muy serena,
te dejas llevar con suavidad
por la corriente del caudal.
Llevas un velo negro,
de luto debes estar.
Perdiste a tu compañero,
te alejaste de tu bandada.
Han crecido tus camadas 
no te acompañan ya.
Nadas sola bajo el sauzal,
con estampa señorial. 
Tu blancura se refleja
en el espejo de agua,
dejando tenue estela
la huella en el andar.
Te contemplo y advierto:
soy cisne de cuello negro
que nada a la deriva sola.
Mas, serena y orgullosa
como tú, soy autosuficiente.
©Estela Foderé
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Recorriendo mi ciudad natal

Por las calles angostas
transitaron mis pasos,
los mismos balcones
las mismas fachadas.

Evocaciones juveniles
adosadas en el barrio.
En la colonial casona
el tradicional aroma.

Magnolias floridas
en el antiguo patio.
Añejos los muebles,
señoriales, pomposos.
Las épocas, detenidas.

Acaricié con mi mirada
cada rincón, cada ángulo
y me sentí transportada
a mi juventud dorada.
©Estela Foderé
Derechos reservados