Es triste verte bella avecilla,
ya no se escucha tu graznar.
En el río te veo señera.
Peregrinando muy serena,
te dejas llevar con suavidad
por la corriente del caudal.
Llevas un velo negro,
de luto debes estar.
Perdiste a tu compañero,
te alejaste de tu bandada.
Han crecido tus camadas
no te acompañan ya.
Nadas sola bajo el sauzal,
con estampa señorial.
Tu blancura se refleja
en el espejo de agua,
dejando tenue estela
la huella en el andar.
Te contemplo y advierto:
soy cisne de cuello negro
que nada a la deriva sola.
Mas, serena y orgullosa
como tú, soy autosuficiente.
©Estela Foderé
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