jueves, 2 de abril de 2015

Puerta cerrada

La puerta se ha cerrado
con llave y gran cerrojo.
No es asequible entrar,
ni en la mirilla hurgar.
No es posible llamar.
Telarañas en la aldaba,
de aquel antiguo portal.
El hermetismo es cabal.
Abruma el silencio total.
La puerta está cerrada.
No hay posible entrada.
Allí permanece guardada,
mi más preciado tesoro,
quien tanto amo y añoro.
Ruego a Dios la proteja,  
e ilumine con divina candileja.
Fue inútil mi fugaz viaje.
Vuelvo con mi equipaje
lleno de aroma de ámbar,
que de la puerta sellada,
en el aire, sagaz flotaba.
©Estela Foderé
Todos los derechos reservados

viernes, 1 de agosto de 2014

Serenidad


Ella es toda poesía,
vive en mundo de magia
a veces triste y solitaria.
Ella compele espacios
sin apuros y sin prisa
hilando en silencio versos
buscando nuevas travesías.

Ella en secreto ambula
soñando con dulces besos
con un sol que la acaricie.
Y en el círculo de sus pasos
surgen ideas irrumpidas
como aleteos en desquicie,
anhelos sueltos de bridas.

Fantasías, locas utopías
la abrazan con intensidad.
Pero calmada y serena
 discierne con premura
no enredarse en locura.
Queda afuera el frenesí.
Sólo el encanto de la alegría
en la plenitud de la poesía.

Autor: ©Estela Foderé
Todos los derechos reservados


viernes, 10 de enero de 2014

Que alguien me lo diga



Podría mirar hacia otro lado
cuando un niño mendiga
en la puerta del supermercado

Podría darle unas monedas
y erguida seguir caminando.

Podría traerlo a mi casa
Pan y manteca,
leche en humeante taza.

Podría darle un abrigo
y conforme despedirlo.

Podría quizás acariciarle
la cabeza llena de piojos
y la cara sucia limpiarle.

Podría…
pero nada cambiaría.

Al siguiente día volverá a la calle
estirando la mano al caminante,
acurrucado pero desafiante.

¿Podría yo cambiarle la vida?
¿Quién? ¿Cómo?
¿Quién podría?

Que alguien me lo diga.
©Estela Foderé®
Todos los derechos reservados


jueves, 24 de octubre de 2013

Viento



Viento que soplas de la estepa,
deja ya de aullar entrando por las ranuras.
Me molesta tu ráfaga impertinente.


No quiero ver tus remolinos de tierra
ni los cardos rodando por la calle…
Deja de hamacar a los árboles
que destrozas los nidos de las aves.


¿Quién me cantará por las mañanas,
si las calandrias ya no tienen moradas
en los olmos que asoman por mi ventana?


©Estela Foderé®
Todos los derechos reservados

lunes, 7 de octubre de 2013

Ella en el agua



A orillas del apacible arroyuelo
 ella reposa quieta y serena
mientras cavila en dulce desvelo
deja mecerse arrullada y plena.

El agua tiernamente la acaricia,
 la piel desnuda acoge los besos
de sus labios argentos y acuosos.

Un manto esmeralda la arropa
con tierno y delicado aroma herbal.
Un solo sueño en su mente galopa:
gozar de la natura con ímpetu total.

©Estela Foderé®

Todos los derechos reservados

lunes, 16 de septiembre de 2013

Ausente


Encubres tu pensamiento
en escondidos silencios
y permaneces callada
tras un esbozo marchito
de una sonrisa disfrazada.

Ausente, sin palabras al viento,
las razones que te oprimen
cavilas en recogimiento
y  en tu pecho  gimen.

Suelta tu voz y tus secretos,
déjalos escapar de tus adentros.
Expídete sin miramientos.
¡Libera el amargo de tus sentimientos!

©Estela Foderé®
Todos los derechos reservados

martes, 5 de febrero de 2013

Perfumes


Perfumes de tiempos ya pasados

descubre mi memoria como si fuese ayer.

 

La dulce esencia de espinillos en flor

cubiertos de incontables botones de oro;

acostada sobre la hierba tierna

aromada de rositas silvestres

mirando las nubes navegar por el cielo

imaginándolas barriletes de algodón.

 

Aún percibo la grata fragancia

de las flores lilas de los paraísos.

 

¡Ay si pudiera como ayer

recorrer el campo que me vio nacer!

Treparía las lomadas montieleras,

 a divisar el esmeralda del llano.

Y desde la altura extendería los brazos

para abrazarlo por última vez…


©Estela Foderé®
Todos los derechos reservados