Viento que soplas de la estepa,
deja ya de aullar entrando por las ranuras.
Me molesta tu ráfaga impertinente.
No quiero ver tus remolinos de tierra
ni los cardos rodando por la calle…
Deja de hamacar a los árboles
que destrozas los nidos de las aves.
¿Quién me cantará por las mañanas,
si las calandrias ya no tienen moradas
en los olmos que asoman por mi
ventana?
©Estela Foderé®
Todos los derechos reservados
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Viento de las estepas,quizás no sea permanente y tan sólo pasajero,me gusto tu nostálgico poema,y felicitaciones por tu página !!!!
ResponderEliminarGracias Julio por estar. El valle está rodeado de estepa y el viento molesta bastante.
ResponderEliminarUn abrazo