Llega el olor de la lluvia
vaho a tierra mojada
a pasto recién cortado.
Es fragancia a frescura
que viaja en la brisa suave.
Los chorrillos de agua
Rebotan sobre las hojas
y estallan racimos de gotas:
se esparcen como diamantes
en una danza acompasada.
Su repique melodioso
se extiende en la tarde
que se viste de brillo gris.
Mansa lluvia de verano
acaríciame las manos.
©Estela Foderé
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