jueves, 11 de abril de 2019

Expira el día

 

Aleteos laten en el cielo calmo.

En dulce silbo van las aves.

Buscan refugio en el follaje

del árbol amable y almo.

 

Con sonrisa expira el día,

vistiendo el éter de índigo.

Entre trino y melodía,

se lleva la luz consigo.

 

Vendrá gloriosa la luna

en su cuarto creciente.

Coronando como ninguna,

 la noche quedamente.

©Estela Foderé
Derechos reservados

 


domingo, 24 de marzo de 2019

Ocre y oro


              Podrán venir primaveras y veranos

          y colmarme con sus matices ufanos.

          Podrá mi jardín llenarse de flores,

          esplenderme con sus verdores.

          Mas hoy, brinco con champán.

          Ha llegado mi otoño color azafrán.

          El ocre y el oro, me envolverán.

             ©Estela Foderé


lunes, 18 de marzo de 2019

LLuvia de verano



Llega el olor de la lluvia
vaho a tierra mojada
a pasto recién  cortado.
Es fragancia a frescura
que viaja en la brisa suave.

Los chorrillos de agua
Rebotan sobre las hojas
y estallan racimos de gotas:
 se esparcen como diamantes
en una danza acompasada.

Su repique melodioso
se extiende en la tarde
que se viste de brillo gris.
Mansa lluvia de verano
acaríciame las manos.
 ©Estela Foderé

viernes, 31 de agosto de 2018

Palabras guardadas


¡Ay! Si pudiera escribir
la infinidad de ideas
que brotan en mi mente
enunciadas en mi silencio.

Con palabras no reveladas
el mundo podría cubrir.

Con ellas tejería un ensueño,
el camino de una vida,
hilada con sutiles agujas
de lágrimas y embelesos.
©Estela Foderé

martes, 30 de enero de 2018

Cardenal amarillo


Posado en el árbol añoso,
luces tu porte cardenal amarillo.
¿Qué nos dices pajarillo
con tu cantar armonioso?

Repica tu dulce estribillo,
revoloteando glamoroso.
Entre el florido zarcillo,
ostentas tu copete vistoso.

Por el patio tañe tu sonetillo.
Y, en éxtasis delicioso,  
¡Oh cardenal amarillo!
se te atisba con silencio glorioso.

Con tu gorjeo tan precioso
colmas de alegría la casa colonial. 
No te alejes. Tu cantar amoroso
es júbilo sublime, amado cardenal. 
©Estela Foderé






viernes, 21 de julio de 2017

Anochecer invernal


Ya encienden los candiles

en el anochecer invernal,

y en bandada las zorzales

buscan cobijo en el nogal.

 

Pálida se asoma la luna,

abrigada de nuboso chal.

El sol escondido en su cuna

bosteza en su palacio sideral.

   ©Estela Foderé

 


lunes, 29 de mayo de 2017

Paz entre dos ríos




De la tierra entrerriana salí,
cruzando Argentina entera.
Con mi bagaje de libros
a hacer patria como maestra.
Abandoné el dulce aroma
del espinillo en flor;
para bañarme en la calma
de los efluvios de lavanda.
Traje del río Uruguay su cielo,
y con el lago azul lo fundí 
del majestuoso Nahuel Huapi.
En esta Patagonia indómita,
muy al sur del río Negro
donde el viento siempre sopla,
conocí la férrea hermandad,
entre los pueblos originarios
con los inmigrantes visionarios
que a esta tierra llegaron.
Sin maletas ni equipajes,
sólo el pico y la pala,
para transformar la estepa
en glorioso vergel de frutales.
Diferentes idiomas y costumbres
no fueron muros que se imponían:
fueron puentes de paz y armonía.
Italianos, israelitas y mapuches,
árabes, españoles y tehuelches,
toda raza entrelazada
frente al frío, la nieve, la helada.
La cordillera nunca fue una barrera,
si no una cuna hecha de montañas,
que abriga al expatriado
junto al gaucho argentino, 
enlazando a Chile, el país hermano.
Con el mate en la boca
y de la bombilla su beso tibio, 
en mi corazón se enlaza
la sangre entrerriana,
con esta tierra de pehuenes
bajo un mismo cielo azul.
He encontrado la paz y hermandad
que para el mundo entero ansío.
©Estela Foderé
Derechos reservados