Préstame tu bella pluma
con la tinta ocre del río,
para describir otoño
y despedir el estío.
El cielo azul ya se aleja,
la niebla gris se avecina,
la fronda se volvió vieja
se tiñe oro la natura.
Al llegar osado el viento,
estremeciendo mi cuerpo
con un beso apasionado
que me deja sin aliento.
Si mi corazón se abruma
en este otoño dorado,
préstame tu bella pluma
para que mi pena cese.
Porque mi edad ya navega
en ésta sutil barquilla.
Escribiré versos sepias
en páginas amarillas.
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