- ¿Por qué lloras?
Veo lágrimas rodar por tu cara,
la mirada perdida en éxtasis,
mas, no hay rictus de amargura.
- ¿Por qué lloras?
- Porque nadan azulinas ondinas,
en mi laguna de lágrimas
y se bañan de las manos enlazadas.
Al emerger, sus cabellos flotantes
se adornaron de pétalos radiantes.
Coronadas de nenúfares azules,
en cortejo juegan con mis nostalgias.
Aquellas, que en mis profundidades,
encerré en los baúles de mi alberca.
Allí albergan mis cruces y pesares
en diáfanas burbujas envueltas.
Nadando mis ondinas en séquitos,
desbordan la fuente de mis recuerdos.
De mis ojos brotan lágrimas de plata
en pequeñas gotas de penas y alegrías.
Aquellas que en un día lejano
atrapé y envolví en burbujas,
y en el fondo del estanque
las dejé muy bien guardadas.
Mis ojos ya quedan liberados,
limpio el camino de mi mirada.
¿Ves? Ya no lloro. Miro las ondinas
que juegan con mis recuerdos
atrapados en el fondo de mi alma.
©Estela Foderé
Todos los derechos reservados
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